La Comisión Europea y la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, presentaron el Plan Rearme Europa/Preparación 2030, que abre la puerta a un desembolso adicional de más de 800.000 millones de euros para defensa, estructurado en tres pilares distintos. El primero no cuesta un euro nuevo a nivel europeo: permite a cada Estado miembro activar la "cláusula nacional de salvaguardia" del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, autorizando hasta un 1,5% de PIB adicional de gasto en defensa por año, durante cuatro años, sin que esa cifra compute contra las reglas fiscales habituales de la UE.
El segundo pilar es el que más se parece a algo ya conocido: la Acción de Seguridad para Europa (SAFE). La Comisión recaudará hasta 150.000 millones de euros directamente en los mercados de capitales —usando el mismo mecanismo de emisión conjunta de deuda que ya empleó para financiar la recuperación tras la pandemia— y prestará ese dinero a los países que lo soliciten, en forma de préstamos a largo plazo respaldados por el margen del propio presupuesto de la UE. No es dinero regalado: los países beneficiarios lo devuelven, pero acceden a condiciones de financiación mejores de las que conseguirían solos en according con sus planes nacionales de defensa. Un detalle poco comentado: el mecanismo SAFE también está abierto a países candidatos a la UE, candidatos potenciales, y a cualquier país con un acuerdo de seguridad y defensa firmado con la Unión — lo que en la práctica amplía el círculo de compradores conjuntos de armamento mucho más allá de los 27 socios actuales.
El tercer pilar recurre al Banco Europeo de Inversiones, ampliando su capacidad de prestar directamente a proyectos de defensa y seguridad, y a la recién adoptada estrategia de Unión del Ahorro y la Inversión, cuyo objetivo declarado es canalizar el ahorro privado europeo —el de los ciudadanos de a pie, en última instancia— hacia sectores considerados críticos, entre ellos la defensa. La propia Comisión reconoce en el documento que la inversión pública, por sí sola, no bastará para cubrir las necesidades de la industria de defensa europea, desde startups armamentísticas hasta los grandes fabricantes ya asentados.
Este plan no nace en el vacío. Se apoya sobre una estructura que ya llevaba nueve años funcionando: la Cooperación Estructurada Permanente (CEP), activa desde 2017, con 26 de los 27 Estados miembros participando en 75 proyectos conjuntos de capacidades de defensa, coordinados por distintos grupos de países y supervisados formalmente por el Consejo de la UE, que evalúa cada año si los países siguen cumpliendo sus compromisos vinculantes. La revisión estratégica de la CEP, aprobada en noviembre de 2024, ya adelantaba la necesidad de actualizar ese marco "a la luz de la nueva realidad geopolítica" — casi un año antes de que el propio Rearme Europa llegara a concretarse en cifras.
La pregunta que nadie responde con datos: si Europa ya demostró con la pandemia que puede emitir deuda conjunta cuando de verdad quiere, y ya lleva nueve años cooperando en defensa a través de la CEP sin que nadie lo notara demasiado, ¿qué ha cambiado exactamente para que ahora sí haga falta hablar de "rearme" en voz alta?
— La Forja Global
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Fuentes : Los detalles del Plan Rearme Europa/Preparación 2030 (los tres pilares, la cifra de 800.000 millones de euros, el límite del 1,5% del PIB por la cláusula de salvaguardia, los 150.000 millones de euros del mecanismo SAFE, y la apertura a terceros países) proceden directamente de la cobertura de Infodefensa, medio especializado en defensa y seguridad, basada en la presentación oficial de la Comisión Europea y Kaja Kallas del 20 de marzo de 2025. Los datos sobre la Cooperación Estructurada Permanente (26 Estados miembros, 75 proyectos, activa desde 2017, revisión estratégica de noviembre de 2024) proceden directamente de la web oficial del Consejo Europeo/Consejo de la UE. Nivel de confianza alto en ambos bloques de datos, al proceder de fuentes oficiales o especializadas de primera mano.

