Según una nota de Morgan Stanley recogida por Investing.com, más de 150 empresas están hoy activas en robótica humanoide solo en China, a pesar de que los casos de uso probados siguen siendo limitados. El propio gobierno chino ha advertido públicamente sobre la necesidad de equilibrar la velocidad de desarrollo con el riesgo de burbuja — no es una crítica externa, es una preocupación reconocida por las propias autoridades del país que más está invirtiendo en el sector.
Los números de inversión ayudan a entender la escala del fenómeno. Según datos de Tracxn recogidos por Statista, desde 2017 se han invertido 9.400 millones de dólares en empresas de robótica humanoide en todo el mundo — y de esa cifra acumulada en casi una década, 4.390 millones de dólares (prácticamente la mitad de todo el histórico) se inyectaron solo en los primeros seis meses de 2026. El capital, además, está enormemente concentrado: cerca del 97% de toda la financiación mundial del sector procede de solo tres países (China, Estados Unidos y Alemania), y aproximadamente el 78% de ese capital se reparte entre apenas seis empresas.
Aquí está el dato que pone en perspectiva toda esta inversión: según una guía de inversión especializada en el sector (RoboticsCenter.ai / EVST), a mediados de 2026 ningún fabricante de robots humanoides había conseguido desplegar más de unos pocos cientos de unidades en un entorno de producción real y sostenida en el tiempo. Es decir, con miles de millones de dólares ya invertidos y más de 150 empresas solo en China compitiendo por el mismo mercado, la tecnología todavía no ha superado la fase de despliegues piloto a gran escala — algo que conecta directamente con lo que vimos hace unos días sobre los primeros Juegos Olímpicos de robots humanoides en Pekín, donde varios robots se cayeron en cadena en plena competición.
Esto no significa necesariamente que el sector vaya a colapsar — Morgan Stanley encuadra este riesgo como una "depuración" (shakeout) esperable, no como el fin de la tecnología: el mismo patrón se ha visto antes en otras olas de inversión tecnológica, donde muchas empresas desaparecen mientras un puñado de ganadores consolida el mercado real. El propio mercado de robótica humanoide se estima hoy en 5.410 millones de dólares, con proyecciones de crecimiento hasta 50.270 millones de dólares en 2035 — una multiplicación por diez en menos de una década, si esas proyecciones se cumplen.
El patrón que conviene vigilar no es si la robótica humanoide tiene futuro —probablemente sí lo tiene—, sino cuántas de las más de 150 empresas chinas activas hoy seguirán existiendo dentro de dos o tres años, y si la "depuración" que anticipa Morgan Stanley llega de forma ordenada o abrupta.
Fuentes y nivel de confianza: Los datos de número de empresas en China y la advertencia de riesgo de burbuja provienen de una nota de Morgan Stanley recogida por Investing.com. Las cifras de inversión y concentración de capital están confirmadas por Xataka (citando datos de gráficos verificados) y por Leon.mx (citando Statista/Tracxn). El dato clave de que ningún robot ha superado unos pocos cientos de unidades en producción real proviene de una guía de inversión especializada (EVST/Robotics Center of Silicon Valley), publicada en 2026. Nivel de confianza alto en los datos de inversión y despliegue; medio en las proyecciones de mercado a 2035, que son estimaciones, no hechos consumados.
— La Forja Global
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