sigAntes de 1959, los coches que llevaban cinturón usaban un simple cinturón de cadera, prestado de la aviación. Frenaba algo en un choque, pero dejaba libre la parte superior del cuerpo, que salía disparada hacia delante. Nils Bohlin, ingeniero sueco que antes había diseñado asientos eyectables para el caza Saab 21, fue contratado por Volvo en 1958 como su primer ingeniero jefe de seguridad, con un encargo concreto: resolver cómo sujetar a la vez el pecho y las caderas, sin que el ocupante tuviera que abrocharse con las dos manos.

Su solución, el cinturón de tres puntos con forma de V, se convirtió en equipo estándar del Volvo PV544 ese mismo 1959. Volvo sí patentó el diseño: Bohlin recibió la patente estadounidense n.º 3.043.625, solicitada en agosto de 1959 y concedida en julio de 1962, con los derechos cedidos a la empresa. Es decir, Volvo tenía en sus manos un activo legal que, en teoría, podía convertir en ingresos por licencias durante años.

En lugar de eso, la compañía tomó una decisión poco habitual en el mundo empresarial: abrió la patente para que cualquier otro fabricante pudiera usar el diseño de forma gratuita. La razón, según ha explicado la propia Volvo, fue que el diseño haría más bien como estándar compartido que como ventaja privada. Fue una elección deliberada entre dos caminos posibles: tratar la patente como un activo que defender y cobrar, o tratar el objetivo del cinturón, mantener a la gente con vida, como lo que de verdad importaba.

Bohlin no se limitó a diseñar el cinturón: también demostró que funcionaba. En un estudio de 1967 sobre 28.000 accidentes de tráfico en Suecia, con 37.511 personas implicadas, encontró que los ocupantes sin cinturón sufrían heridas mortales en todo el rango de velocidades, mientras que ningún ocupante con el cinturón de tres puntos puesto murió, salvo a velocidades superiores a 96 km/h. Es un solo estudio, hecho por el propio inventor dentro de su empresa, así que conviene leerlo como una evidencia temprana importante, no como la palabra definitiva sobre su eficacia, aunque revisiones posteriores lo han seguido citando como una de las referencias más sólidas de la época.

El resultado de aquella decisión se puede medir hoy. Volvo atribuye al cinturón de tres puntos haber salvado al menos un millón de vidas en todo el mundo desde su aparición. En Estados Unidos, el propio National Inventors Hall of Fame recoge una estimación oficial de más de 4.000 vidas salvadas y más de 100.000 lesiones evitadas cada año solo en ese país. El diseño pasó a ser obligatorio en todos los vehículos nuevos de Estados Unidos a partir de 1968.

Hay una cifra que ayuda a dimensionar lo que Volvo dejó sobre la mesa: un activo de patente con ese potencial de adopción, en cualquier otro sector, habría representado ingresos considerables por licencias durante décadas. La empresa optó, en cambio, por convertirlo en el estándar de seguridad de toda la industria del automóvil.

Si Volvo hubiera decidido cobrar por cada cinturón de tres puntos instalado en un coche que no fuera suyo, ¿cuántas de las vidas que hoy se atribuyen a ese diseño se habrían perdido mientras la patente frenaba su adopción?

— La Forja Global

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Fuentes y nivel de confianza
La contratación de Nils Bohlin en 1958, su trabajo previo en asientos eyectables para el Saab 21, el diseño del cinturón de tres puntos y su implantación en el Volvo PV544 en 1959 proceden de University Volvo y CarBuzz. Los detalles de la patente (n.º 3.043.625, solicitada en agosto de 1959, concedida en julio de 1962) proceden de Wikipedia y de un análisis reciente de SpaceDaily. La decisión de abrir la patente de forma gratuita y su justificación proceden de fuentes coincidentes: Volvo Group, Volvo Buses y CarBuzz. El estudio de Bohlin de 1967 sobre 28.000 accidentes y sus resultados proceden de Wikipedia y Forbes. La estimación de más de un millón de vidas salvadas en todo el mundo procede de Volvo; la cifra de más de 4.000 vidas y 100.000 lesiones al año en EE. UU. procede del National Inventors Hall of Fame, citada por SpaceDaily. La obligatoriedad en EE. UU. desde 1968 procede de University Volvo. Confianza alta en el conjunto: son hechos documentados y coincidentes entre la propia Volvo, fuentes periodísticas y una institución oficial (el Hall of Fame de inventores de EE. UU.).